Placeres

Pepe Reginato, el creador de los mejores espumantes argentinos

Si bien los espumantes no son sólo sinónimo de champagne ni de brindis, y su consumo se ha masificado y desestacionalizado abarcando definitivamente todo el año, diciembre, casi indefectiblemente, conjuga con burbujas, un universo que en Argentina tiene a José “Pepe” Reginato como el winemaker indiscutido. Socio gerente en Bodega Reginato y El Relator Wines, […]

Si bien los espumantes no son sólo sinónimo de champagne ni de brindis, y su consumo se ha masificado y desestacionalizado abarcando definitivamente todo el año, diciembre, casi indefectiblemente, conjuga con burbujas, un universo que en Argentina tiene a José “Pepe” Reginato como el winemaker indiscutido.

Socio gerente en Bodega Reginato y El Relator Wines, desde Mendoza Pepe elabora espumantes para más de 84 bodegas hace más de 30 años, y desde hace varios, algunas de sus creaciones han sido destacadas por el crítico estadounidense Robert Parker como las mejores puntuadas de la historia de sus reportes para Argentina.

Ligado a los vinos desde siempre por pasión y tradición familiar Pepe dio sus primeros pasos en la champañera familiar junto a su padre y a Enrique Antolin, que fue su gran maestro.

Mi papá era enólogo, hacía espumantes con Enrique Antolín, su socio, yo los ayudaba y cuando falleció Enrique me metí de cabeza. Luego, esto te atrapa y terminás todo el día metido dentro de la bodega”, le cuenta Pepe a Palabras.

Mis primeros pasos fueron con Enrique, como éramos muy amigos estaba mucho con él y me enseñó esas cosas que no se enseñan, se aprenden, por ejemplo, el tamaño de una “pizca”, viste cuando te dicen: poné una “pizca” de sal, hay recetas que uso, y voy a seguir usando hasta el día que me muera, donde pongo una “pizca” de algunos productos”, destaca.

Desde aquellos días hasta hoy Pepe reconoce que el consumo ha cambiado, pero aclara: “Como yo ya estoy viejo hago solamente lo que me gusta: espumantes exclusivamente de chardonnay o pinot noir, pero no niego que se están consumiendo mucho espumantes hechos con semillón, con pinot gris, con malbec, con cepas no tan tradicionales”.

“A las nuevas generaciones le gustan los espumantes frescos, que tengan muchas frutas, elaborados sobre todo con el método Charmat, que son más frescos, más fáciles de tomar, como para tomar sin pensar, mientras que el método Champenois apaga un poco la fruta, y resalta los sabores a levadura, los ahumados, es un poco más complejo”, explica Reginato.

Estas nuevas tendencias, agrega el experto, cambian no solo la forma de hacer los vinos, sino también la forma de cosechar la uva y la época de cosecha, ya que se cosecha mucho más temprano. Ya no hay tanta cantidad de uvas, se busca más calidad que cantidad, y son distintas, más frutaditas, menos alcohol y más gustito a uva”.

Con el correr de los años definitivamente los espumantes pasaron de ser un producto de élite a estar más masificados, y pese a las circunstancias económicas, Pepe descree que eso cambie: “Hoy hay espumantes por 2.500 o 3.000 pesos, que son muy buenos. Obviamente, hay productos de élite dentro del espumante, pero eso es como un nicho para algunos tipos como los champenoise o los «millésime», que llevan 6, 7 años de guarda”, señala.

A la hora de contar un secreto, igual que con la “pizca”, Reginato asegura que en el universo de los espumantes, como en cualquier otra área, la clave es la pasión: “Cuando uno le mete pasión, haga lo que haga, no puede fracasar. Te puede ir mejor o peor, pero no podés fracasar, porque cuando uno se dedica ciento por ciento a lo que lo apasiona los resultados no demoran en llegar”.

Los galardonados

En el último reporte de Wine Advocate para Argentina El Relator Espumante Tapado 2016 obtuvo 93 + puntos, la puntuación más valiosa, para un espumoso, en la historia de esos prestigiosos reportes realizados por el crítico estadounidense Robert Parker.

Con este reconocimiento el espumoso, en sus distintas añadas, obtuvo por tercera vez consecutiva el mayor puntaje en su categoría, ya había sido destacado como el mejor del país en los reportes de los años 2016 y 2019.

El Relator Espumante Tapado 2016 es una edición limitada de sólo 608 botellas, que proviene de una finca ubicada en Alto Agrelo y permaneció sobre borras durante seis años.

Búsqueda y expresión del expertise de Pepe Reginato, en su informe 2022 sobre Argentina para Robert Parker Wine Advocate, Luis Gutiérrez, del staff de degustadores de TWA, que tiene a su cargo la calificación de los vinos de Argentina, Chile y España, afirma:

“El espumoso de larga crianza Tapado 2016 fue elaborado con Chardonnay refermentado en botella durante 72 meses. Tiene un color dorado y finas burbujas que emergen del fondo de la copa. En nariz es complejo, tiene aromas a levaduras y ahumados, recuerdos a pan recién horneado y flores amarillas. En boca es aterciopelado y de textura cremosa por el contacto prolongado con las lías. Es equilibrado y termina con una sensación seca, a pesar de poseer siete gramos de azúcar».

Además de El Relator Espumante Tapado 2016, que alcanzó el mejor puntaje en su categoría, otros vinos de El Relator Wines registraron muy buenas calificaciones en el Reporte 2022:

El Relator Hermano Mayor Malbec 2019, 93 puntos.

El Relator Gran Premio Blend 2017, 91 puntos

El Relator Espumante Tordillo Blanc de Blancs, 91 puntos.