Tres hermanos protagonizan su propia historia: aquella que ocurrió en torno a la imprenta del conurbano bonaerense donde se criaron rodeados de máquinas, papeles y guillotinas. El lugar les fue arrebatado y no pudieron volver luego de la muerte de su padre. A partir de una serie de la proyección de vhs, fotos y bailes reconstruyen los sucesos que los llevaron hasta el presente.  El trabajo se apoya en elementos sonoros, que fueron tomados en diversos talleres, y que son el registro de distintos tipos de máquinas de impresión. Así la repetición, los engranajes y el ritmo son los conceptos centrales de la música creada por Andrés Buchbinder. Sobre ella las voces y los cuerpos de los intérpretes, guiados por Lorena Vega y Margarita Molfino, se transforman en engranajes de una maquinaria total de sublimación por el arte.

El proyecto excede a la escena, no sólo por tratarse de un trabajo documental que interpela a los actores, sino porque la pieza cuenta con un libro -también llamado Imprenteros- que fue ideado a partir de esta experiencia. En la publicación no sólo está el texto dramatúrgico, sino que se suman nuevos elementos que amplían las vivencias del público.

Luego de varias temporadas, más de veinte mil espectadores, varios premios y giras, la propuesta se presenta en el TeatroPicadero. En diálogo con Palabras la actriz, dramaturga y directora Lorena Vega dio cuenta de algunos detalles que permiten conocer en qué punto está el proyecto.

¿Qué satisfacciones te ha dado Imprenteros?

Hasta el momento son muchas, múltiples, infinitas y más de las esperadas. En principio la reconfiguración de los vínculos familiares internos, con mis hermanos. A partir de ahí una nueva mirada sobre la propia historia que, también, se fue modificando y el reencuentro con personas que hace mucho no veíamos. Conocimos lugares, otra gente e historias. Algunos espectadores se acercan a la salida de las funciones. Nos cuentan su situación familiar o nos mandan, por escrito, referencias de cosas que les han pasado y que tienen semejanzas con lo que relatamos. En lo personal me abrió un descubrimiento en relación a la escritura.

Este año se presentó el libro: ¿Cómo surgió la necesidad de hacerlo y qué le suma a la tarea que están realizando vos y tus hermanos?

Surge, en principio, por la idea de poder dejar un documento que contenga la experiencia de la obra: el texto y el material de archivo fotográfico que se usa en escena. Pero cuando nos encontramos con Documenta/Escénicas, la editorial cordobesa que lo editó -junto con Latingráfica que lo imprimió y es dónde trabaja mi hermano Sergio- el libro se amplió y comenzaron a nacer una serie de materiales que están incluidos y que son una sorpresa. Hay textos que escribimos con Sergio y también ideas que aportó Federico, mi otro hermano. Entre los tres, con la coordinación y la dirección de Gabriela Halac, terminamos haciendo una pieza literaria y artística que excede al plan inicial. Y por supuesto lo que hace, como ocurrió con la obra, es ampliar la experiencia de las aventuras que puede traer revisar la propia historia y ponerla a discutir con el presente. El libro tiene su propia vida y nos va llevando por distintos lugares. No son sólo geográficos sino también sensibles, nuevos, de contacto con gente, con formas de leer y de entender las historias personales de otros seres.

La pieza se presentó en más de una sala. ¿Ves alguna diferencia en el público que se acerca a la propuesta?

Si. Esa fue una decisión del grupo de querer ir hacia los lugares, hacia los territorios, y salir del esquema de estar fijos en una sala. Nos parece que la obra tiene que hacer esta tarea y creemos que es lo que el teatro tiene que hacer. Lo que pasa es que los esquemas de producción y de gestión, para poder concretarlo, son difíciles. Pero con un gran esfuerzo hemos logrado llevar adelante este modo de compartir. Eso permitió que la vea otra gente que no se acerca al teatro o a CABA. El público es muy amplio y diverso. Incluye a muchas personas que se arriman porque hay algo de la temática -en relación al trabajo- que les interesa, o porque los trae algún conocido que dice “vos tenés que ver esto” -por alguna cuestión que les resuena de los lazos familiares que se tejen en la pieza-. De esas voces, que nunca habían ido al teatro, tenemos muchas y nos cuentan que Imprenteros es su primera experiencia teatral.

Ficha artística-técnica 

Elenco: Lorena Vega, Sergio Vega, Federico Vega, Julieta Brito, Vanesa Maja, Juan Pablo Garaventa, Christian García Escenografía: M. Celeste Etcheverry | Asistencia de escenografía y logística: Martina de Giorgio |Vestuario: Julieta Harca | Iluminación: Ricardo Sica | Fotografía y diseño gráfico: César Capasso | Diseño de logo: Horacio Petre | Diseño web: Javier Jacob | Sonido y música original: Andrés Buchbinder | Audiovisual:Gonzalo Zapico, Agustín Di Grazia, Franco Marenco, Andrés Buchbinder | Montaje en audiovisuales: Emi Castañeda | Colaboración en movimiento: Margarita Molfino | Asistencia y producción general: Fabiana Brandán y Santiago Kuster | Puesta en escena: Damiana Poggi y Lorena Vega | Dramaturgia y dirección: Lorena Vega

Imprenteros:

Próximas funciones: 16 y 17 de diciembre a las 20. Luego 10, 17 y 24 de febrero a las 20

Teatro Picadero:  Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857 -Buenos Aires-. 

Venta de entradas: https://www.plateanet.com/obra/20342?obra=IMPRENTEROS&paso=inicio

El libro se consigue a la salida de la obra, por Mercado libre o en: Librería norte, Mendel, Rodríguez Villa Crespo, Rodríguez Almagro, Hernández, Libros del pasaje, Cabure libros, Arcadia, Eterna cadencia, La sede, De la mancha, Borges 1975, Mandrágora, Proa, Céspedes libros, La libre, Ocio casa de libros, Vuelvo al sur, Salvaje federal, La coop., Atlántica, Sudestada, Gato escaldado libros y Lu reads (Caba-Bs As). El gran pez (Mar del Plata), Musaraña (Vicente López), No tan púan (San Isidro) y Mal de Archivo (Rosario).

Para conocer más sobre el proyecto y saber dónde se presentarán más adelante: imprenteros.net