Literatura

Mil Gotas una ruta de libros entre China y América Latina

Mil Gotas es un proyecto editorial que nació hace casi una década para conectar China y América Latina a través de las humanidades, la literatura y los libros. Fundada en 2012 por el editor argentino Guillermo Bravo, hoy cuenta con librerías en Beijing, Shanghai y Chongqing.   El extremo local, más reciente, pero igual de pujante, […]

Mil Gotas es un proyecto editorial que nació hace casi una década para conectar China y América Latina a través de las humanidades, la literatura y los libros. Fundada en 2012 por el editor argentino Guillermo Bravo, hoy cuenta con librerías en Beijing, Shanghai y Chongqing.  

El extremo local, más reciente, pero igual de pujante, tomó impulso definitivo en 2022, cuando de la mano de Diego García, actual director de la editorial, licenciado en Filosofía y especialista en estudios chinos, Mil Gotas publicó dos obras que renovaron el interés local sobre los autores chinos. 

Para conocer más sobre este proyecto que planea para este 2024 seguir ampliando las fronteras de la literatura con 5 títulos imperdibles, Palabras dialogó con Diego García.  

¿Cómo surge el proyecto Mil Gotas?

Mil Gotas surge hace ya casi 10 años como un puente o un corredor de libros entre China y América Latina, por iniciativa de Guillermo Bravo, un cordobés de 43 años, que estudió literatura en Córdoba y estudios orientales en Francia y que ya hace 12 años está radicado en China, donde dicta clases de Historia de la Literatura Latinoamericana en la “Capital Normal University” de Pekín.

Hace unos 8 años Guillermo empezó a vender libros en español por internet, ya que había gente interesada, en principio sus amigos latinoamericanos o españoles, pero en China no había libros, Amazon no llegaba y era realmente muy difícil conseguirlos.

De hecho, comenzó vendiendo su propia biblioteca, los libros que ya no iba a leer. Al ver el interés, amplió un poco el catálogo, hasta que abrió un local en el Instituto Cervantes de Pekín, una ubicación estratégica. 

Con el tiempo, ese local pequeñito, de menos de 20 metros cuadrados, se transformó en un centro de atracción para todos los eventos culturales en español en Pekín, porque había presentaciones de revistas, de libros, conferencias de autores, alguna actividad musical, era un pequeño local y siempre se llenaba, había gente parada y generaba una cosa realmente muy intensa, muy viva. 

Eso prosperó y ahora, además del local de Pekín hay un local en Shanghai y dos en Chongqing, que es una ciudad muy importante, una suerte de Córdoba en China. Además, ya al terminar la cuarentena, mudamos el local del Instituto Cervantes a un mall en el barrio Chaoyang, que es un distrito de fábricas recuperadas transformadas en espacios de arte, donde tenemos nuestra nueva librería, que sigue funcionando como un verdadero punto de encuentro para todo aquel que le interesa la cultura en español.

Ese es el desarrollo en China, liderado por Guillermo, que en este corredor que es Mil Gotas lo que hace es mostrar América Latina en China. El 70% de los clientes son latinoamericanos o españoles y el 30 o tal vez el 35% son chinos que les interesa la cultura latinoamericana.

Como punto pendiente en este proyecto nos faltaba el otro extremo: mostrar China en América Latina y eso es lo que estamos intentando hacer aquí con la editorial. Nuestra primera tanda de libros apareció en 2019, después se interrumpió y volvimos a retomar el proyecto en 2022, año que dedicamos al rebranding, a pensar qué era lo que queríamos hacer, para ya en 2023 publicar nuestros dos primeros libros de esta nueva etapa.

Sobre qué ejes se plantaron para realizar la curaduría del catálogo para dar cuenta de un objetivo tan amplio, como parece en principio, esta idea de “mostrar China en América Latina”?

El objetivo es acercar imágenes sobre todo de la China contemporánea, que dialoguen con algunas cosas que probablemente sí ya tenemos en la cabeza, que no es mucho, porque, en general, no conocemos cuáles son sus edificios emblemáticos, sus comidas más tradicionales, sus fechas importantes. Mucha gente súper educada, que tiene una maestría, un doctorado, un trabajo global inclusive, por ahí ni puede ubicar en el mapa a Beijing y a Shanghái, que son dos capitales importantísimas, dos ciudades de primer nivel mundial. 

Recién decías conectar lo desconocido con “algunas cosas que probablemente sí ya tenemos en la cabeza” ¿cuáles son?

Yo identifico tres grandes fuentes de imaginarios chinos: Uno es la China comunista, de la cual la gente que le interesó la historia del comunismo algo sabe, porque llegaron muchos libros a América Latina y a la Argentina en particular, durante la década del 60 y el 70, a través del interés por el maoísmo.

Después hay una segunda fuente que es el anticuariado chino. Uno va a los mercados de pulgas y hay estatuas de porcelana, muebles antiguos, biombos, que también configuran un poquito una cierta tradición de imágenes chinas, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires o en las ciudades grandes de Argentina. De hecho, Borges participa de eso, muchas veces habla de China de manera muy marginal y anecdótica, pero como algo que está en cierto lugar de la fantasía.

Finalmente, la tercera fuente es la China antigua y clásica, las más conocida fuera de China, y sobre todo en Europa y en América: La Muralla China, la idea de que China tiene un emperador, los caracteres, que sin duda son lo más conocido, aunque pocos van a poder distinguir entre caracteres japoneses, chinos o coreanos, la idea es que hay caracteres. 

En ese marco, con Mil Gotas queremos ir acercando más noticias de ese mundo a través de la literatura china, que como la inglesa o la española es una literatura que habita todos los géneros, para un mercado ultra comercial. 

Ultra comercial e inmenso entiendo

El mercado chino es muy diferente al mercado argentino, obviamente, sobre todo por un tema de escala. Además de tradiciones muy arraigadas, como la poesía y sus temas específicos, en China la tirada más chiquita es de 10.000 ejemplares, entonces, solamente son impresos en los autores más consagrados y después hay toda una literatura, under o emergente o nueva, que circula primero en internet. Cuando saltás al mercado editorial ya es como que te llevan a la tele.

 Y en ese mare magnum de posibilidades y desconocimiento, ¿cómo hicieron ustedes para recortar? 

Es lo más desafiante, tenemos claro que queremos hacer conocer la China más contemporánea, desexotizarla un poco y mostrar que en China hay calles, hay shoppings, hay gente consumiendo, hay gente viajando, hay gente haciendo lo mismo que estamos haciendo nosotros, siendo asalariados, con poblaciones de ciudadanos consumidores, queremos mostrar bastante de eso. 

Pero después también hay una tradición paralela a la tradición europea y americana que nosotros conocemos, que también es curiosa. En China la historia no empieza ni en la Mesopotamia, ni empieza en la Antigua Grecia, ni saben de Zeus, si le preguntás a un chino muy educado cuándo fue la llegada de los europeos a América no tiene idea, como nosotros no sabemos cuándo fue la invasión de los mongoles. Hay una historia paralela, un universo histórico y literario paralelo que también nos llama la atención, y sabemos que puede llamar la atención acá, y da como pistas para tratar de hacerse una visión más grande de China, pero el foco hoy está puesto en mostrar la China contemporánea. 

Contame sobre los primeros títulos en qué plasmaron esta idea  

Nuestros primeros dos títulos fueron “Amo a mi Mamá”, una novela corta de un autor que se llama Chen Xiwo, una persona de lo más interesante, de hecho, para mí el personaje es el autor, un escritor que se exilió en Japón en la década del 90, después de la Revolución Cultural y después de Tiananmen, porque sintió que China no era un lugar para gente con inquietudes como él. Estudió literatura en Japón y después volvió a China, donde da clases en una universidad del Estado y, sin embargo, tiene algunas novelas prohibidas y otras publicadas sin ningún problema. 

Esto ya es interesante porque también nos hace que afinemos un poco la sintonía sobre cómo funciona el régimen político y cómo se vincula con la expresión, la opinión y la crítica. Es un tipo que tiene dos novelas prohibidas, pero por eso no deja de ser un profesor universitario en una universidad del Estado. 

Además, hace mucho tiempo, como 15 años, está en una institución de salud mental, porque parte de los problemas que tuvo con el Estado lo llevaron a una depresión muy grande.

Amo a Mi mamá, es un libro muy oscuro, que revela a través de un narrador detectivesco, fisgón y frío, una trama de secretos entre una madre soltera y su hijo discapacitado, y sobre la que Chen Xiwo  plantea: “En mis trabajos, la pornografía sigue siendo una metáfora de la política. Los tabúes sobre política y sexo han limitado la escritura de escritores chinos, haciendo que practiquen la autocensura desde el comienzo de su escritura.  En cambio, en la creación literaria elijo el camino frío, dejo que mis personajes se hundan en la oscuridad y luego busco luz en esa oscuridad. El protagonista de mi novela tiene un corazón ligero, incluso si ha hecho algo descuidado u ofensivo, le es necesario exponerlo al mundo. También es cruel consigo mismo. En China hay que hablar pornográficamente, porque si no todos se hacen los distraídos”. 

¿Cómo fue la publicación de Historia del Caballero Encantado, la obra que marcó un antes y un después para Mil Gotas?

Esto fue una genialidad de Guillermo Bravo, a quien se le ocurrió traducir este libro porque había leído que Piglia plantea lo interesante que sería leerlo, ya que es la primera traducción al chino del Quijote, que la hace en 1922 Lin Shu, un intelectual chino que no sabe hablar ninguna lengua extranjera y, sin embargo, es el gran introductor de toda la novela moderna europea en China. 

Para 1922 casi nada de lo que había escrito Europa desde 1700 de adelante, en términos literarios, estaba traducido al chino. Era un momento de mucha ebullición intelectual, de muchos problemas en China, donde hay un gran debate sobre ¿Cómo es que estamos en esta decadencia? y ¿Cómo se sale de la decadencia? y donde mucha gente dice: “Para salir hay que ver lo que hicieron aquellos a los que les fue bien, hay que leer a Europa”, y llegan traducciones de Dickens de Dumas, etc.

En ese contexto, Lin Shu traduce el Quijote sin saber español. Se lo lee un ayudante, que tampoco sabía español, en inglés, le lee tres versiones distintas en inglés y Lin Shu lo va transcribiendo.  El libro es una pieza única de encuentro entre el mundo español y el mundo chino, porque el Quijote está ahí párrafo por párrafo, pero con sutiles agregados, o sutiles modificaciones, sutiles omisiones, que tienen que ver con cómo él interpreta las cosas.

Por ejemplo, se imagina la relación entre Sancho Panza y el Quijote mucho más al estilo discípulo-maestro. Luego hay muchas escenas de acción que están más inspiradas en la novela de Caballería china, le dijeron que era un caballero y se imaginó a la Caballería china, que era la que él había conocido. Rocinante en el Quijote es un caballo flacucho y enfermizo, a Lin Shu le pareció rarísimo eso, ¿Cómo un caballero va a tener un caballo así? y describió a Rocinante veloz, fuerte, valiente. 

Es una pieza única y el trabajo de la traductora, Alicia Relinque, es impresionante, con una edición llena de notas, que abren todo lo chino que hay en el texto. Si uno no llega a percibirlo las notas ahí lo abren todo. 

¿Toda esta maravilla que contás es accesible a la lectura de quien desconoce todo de China?

Lo que no necesitas para leer a Kawabata o para leer a Dickens, tampoco lo necesitas para leer a Lin Shu o a Chen Xiwo. Hay cosas que te van a llamar la atención, porque no las conocemos, pero la verdad es que la novela en China funciona igual que la novela en cualquier lugar del mundo, no tiene estructuras que no puedas entender. Sí, va a haber nombres que no vas a conocer, te van a mencionar ciudades que nunca escuchaste nombrar, vas a ver que hay temas que son muy importantes para ellos, que por ahí para nosotros nunca lo fueron, como apreciar la naturaleza, o la relación con las generaciones mayores, o con los antepasados, temas muy característicos de las tradiciones chinas, pero cuando escriben y hablan, son estructuras narrativas como las nuestras. Es una persona igual que nosotros escribiendo una historia.

Lo que viene

Como parte de los proyectos editoriales para 2024 Mil Gotas está trabajando en la publicación de una serie de imperdibles textos, entre ellos, García nos detalla:

en castellano AUTORES VARIOS. Tándem El dinero. Segunda entrega de la colección Tándem que reúne en un mismo volumen a cuentistas chinos e hispanoparlantes consagrados escribiendo sobre un mismo tema. En este segundo volumen: el dinero y los autores son españoles y chinos. Con autores como Andrés Neuman, Munir Hachemi, Jaime Santirso, Elvira Navarros, Aixa de la Cruz, Sheng Keyi, A Yi y Chen Chuncheng, entre otros. En el primero estuvo dedicado a los animales y los autores fueron argentinos y chinos.

en castellano Diego García, ¿CÓMO PENSAR CHINA? Una colección de entrevistas a los máximos referentes del estudio sobre China en Argentina para ofrecer un panorama del presente chino y una agenda de preguntas para todas las personas que quieren empezar a conocer China. Con entrevistas a María Elena Díaz, Cristina Reigadas, Lelia Gándara, Fernando Pedrosa, Ignacio Villagrán, entre otros.

en castellano Zhao Si. NOMBRE NO DEFINIDO. Libro de poesía de una autora china contemporánea muy conectada con América Latina.

en castellano  Rodrigo Escobar-Vanegas. EL OTRO LADO. Una novela ambientada en un país que podría ser China protagonizada por un personaje que podría ser Mao Tse Tung. Escobar-Vanegas es un autor colombiano que vivió en China.

en castellano AUTORES VARIOS. Pintando el Caballo. Un clásico del norte de china, con ilustraciones de una dibujante china.

en castellano ANÓNIMOS. Seis nuevas entregas de la colección de leyendas chinas.

en chino Fernanda Laguna. UN LLAMADO TELEPÁTICO DE EMERGENCIA. La traducción del libro de poemas de Laguna que se presentará junto a una exposición de su obra visual que se exhibirá en Beijing, Shanghái y Chongqing.

en castellano y en chino Juan Corteletti, SECCIÓN 6. Una colección de cuentos escritos en China. El autor argentino toma elementos de la fantasía y realidad china para escribir cuentos, de alguna manera, argentinos.

en chino Elene Zeder, AMOR ITINERANTE. Una novela romántica ambientada en el Perú contemporáneo por una autora peruana. Esperamos que los lectores chinos conozcan los ambientes y realidades de América Latina. Será editada exclusivamente para redes sociales dedicadas a la literatura, un mercado inmenso en China, un ecosistema que es el semillero de todas las formas de literatura emergente, el paso previo a ser publicado por las grandes editoriales chinas, un mercado inmenso que mueve cifras millonarias de lectores, de autores y de yuanes.