Entrevistas

El lado B de Asia late en el corazón de Villa Crespo

“Con solo subir una escalera te trasladas a una ciudad asiática”, invita Sergio Asato, sintetizando la propuesta del primer piso del Mercat Villa Crespo, un espacio para conocer y disfrutar lo mejor de la gastronomía callejera de Asia y su cultura urbana, en pleno corazón de Buenos Aires. Ramen, yakitori, sukiyaki, takoyaki, tempura, artesanías, música, […]

“Con solo subir una escalera te trasladas a una ciudad asiática”, invita Sergio Asato, sintetizando la propuesta del primer piso del Mercat Villa Crespo, un espacio para conocer y disfrutar lo mejor de la gastronomía callejera de Asia y su cultura urbana, en pleno corazón de Buenos Aires.

Ramen, yakitori, sukiyaki, takoyaki, tempura, artesanías, música, manga y animé, un cuidado mix de propuestas coreanas, chinas y japonesas, con una fuerte impronta urbana, que desmitifica, la usual “construcción de un Asia puramente Zen”, es la experiencia a la que invita el primer piso del Mercat, a partir de la estricta curaduría de Asato.

Nacido en Wilde, hijo de inmigrantes japoneses, con una larga trayectoria en el rubro gastronómico, propietario de social Sushi y el organizador de GastroJapo, Asato siempre se interesó por mostrar el lado B de Japón, una idea que extendió a Corea y China, de la mano de referentes de esas comunidades, que entendían como él que no todo es “minimalismo y sushi”.

“En el Mercat armamos un típico callejón asiático, donde podés encontrar un puesto de manga, un patio con un Buda gigante, grafitis, kioscos, etc. porque eso es lo te vas a encontrar si viajás a Japón o recorrés  Asia: tecnología y un templo con monjes zen, oficinistas y cosplay conviviendo con rockeros”, explica Asato y enfatiza: No es todo orden también hay un cierto caos”.

¿Cómo se dio la posibilidad de juntar a las tres comunidades en un solo lugar? 

En principio la idea era armar un espacio puramente japonés, pero tampoco era fácil porque en definitiva esto es un negocio, a algunos les convenía a otros no, y aparte no podía tener 6 locales de sushi. Entonces, hablando con Marcelo Pirogovsky, el dueño del Mercat, nos planteamos hacer un espacio asiático aprovechando las relaciones fluidas que mantengo con diferentes miembros de esas comunidades. 

Hace 20, 30 años atrás tener una relación con los chinos o los coreanos por la barrera del idioma era muy complicado, pero después de la segunda, tercera generación de coreanos en Argentina es como hablar con un hijo de español, un hijo de italianos o un hijo de chinos, todos somos igual de argentinos y podemos hablar normalmente. Eso generó que podamos hacer una comunidad, charlar y generar cosas juntos.

¿Y a partir de ahí?

Uno tiene una idea, pero nunca se sabe si va a funcionar. Tardamos seis meses en armar el espacio porque nunca cerramos el mercado, así que trabajábamos solo los lunes en el armado, y la verdad quedó muy lindo: En la entrada pusimos unos carteles como si fueran estaciones de subterráneo de Japón o de Asia, como que estás en Villa Crespo abajo y subís la escalera y aparecés en una ciudad asiática. Entrás, y te encontrás con un kiosco que golosinas, dulces, sopas, tragos. Más adelante hay dos puestos, uno que hace como unas bolitas de masa con pulpo, y otro que es una casa de sándwiches japoneses, los famosos Katsu Sando. Del otro lado de la calle tenés un puesto de manga, hay una casa de máscaras Kabuki, un puesto de yakitori, que son como unos brochettes a las brasas con distintas salsas; hay maquinitas con peluches, como las que se ven en las películas de Asia, hay puestos que hacen máscaras 3D…la propuesta quedó muy bien, pero el punto era ver si venía gente.  

¿Cómo viene todo en estos meses, nada fáciles para la Argentina en general?

Abrimos en julio de 2023 y los primeros meses fueron un éxito, luego hubo momentos buenos y malos, el peor de todo fue diciembre. Veníamos haciendo eventos todos los meses, pero no encontrábamos el punto, de repente tuvimos un evento con mucha gente, pero en el que no se consumió nada. Había tanto contenido, que la gente no tenía tiempo para consumir, así que le fuimos buscando la vuelta. Juntos empezamos a entender el modelo. 

Igualmente, diciembre fue tremendo, estuve bastante nervioso, no podía dormir pensando qué hacer, y surgió la posibilidad de hacer un matsuri, una fiesta japonesa, a la que vinieron 7.500 personas en enero, un mes que era una desolación, no había nadie en Buenos Aires, pero la fiesta explotó y eso generó una excelente tracción para el resto del mes.

En febrero hicimos el año del dragón, con mucho respeto, con gente de la comunidad china hicimos un evento, al que vinieron unas 4.000 personas, que para Mercat es lo ideal, porque 7.500 era ya un desborde. Así que la crisis nos hizo más creativos, nos permitió generar unos eventos culturales asiáticos que le dieron más vida al Mercat.

¿Cómo es la relación con el Barrio Chino? 

Siempre traté de trabajar para hacer algo que fuera diferente al Barrio Chino, no quería algo igual pero más berreta, ellos tienen 30 años de trabajo arduo, y cada vez está más lindo, así que nuestro desafío era crear algo que viva en paralelo, no un Barrio Chino clase B, y creo que por los comentarios de la gente lo estamos logrando. 

¿Cómo te imaginás que sigue esta historia?

Por un lado, me encantaría tener los dos pisos, pero también me gusta mucho la diferencia, la posibilidad de que haya dos propuestas tan diferentes conviviendo en un mismo lugar.

Luego, yo aspiro a que nuestro piso esté siempre vivo, que siempre encuentres algo diferente, eso para mí es muy importante.  Finalmente, últimamente me sorprende que mucha gente del exterior se engancha con la propuesta. Hace poco estuvieron unos instagramer de Brasil y la rompieron con los videos, allá la comunidad asiática está muy avanzada, pero no tienen nada igual a lo de Mercat, así que tanto ellos, como gente de otros países me contactaron para ver la posibilidad de hacer algo similar. En esas líneas andamos, y por allí tal vez siga esta historia.

Para agendar: Mercat Villa Crespo. Thames 747.

  • Martes, miércoles y domingo: de 11 a 20.
  • Jueves, viernes y sábado: de 11 a 01.