Placeres

Cuatro simples claves para mejorar nuestra calidad de vida antes que termine el año

Pablo Pillet es licenciado en Psicología, preparador físico, profesor de yoga, y un referente entre los profesionales dedicados a trabajar en empresas y otras organizaciones, para mejorar la calidad de vida de las personas. A una altura del año en la que tener diversas herramientas para bajar el estrés, la ansiedad y las tensiones se […]

Pablo Pillet es licenciado en Psicología, preparador físico, profesor de yoga, y un referente entre los profesionales dedicados a trabajar en empresas y otras organizaciones, para mejorar la calidad de vida de las personas.

A una altura del año en la que tener diversas herramientas para bajar el estrés, la ansiedad y las tensiones se transforma en una búsqueda clave para muchos, Palabras dialogó con Pillet para que nos cuente cómo podemos empezar a trabajar nuestro cuerpo para renovar y mejorar nuestros días.

Fin de año, acumulación de tensiones, stress, sensación de que no damos más, ¿ por qué algo tan particular se transforma en una vivencia tan generalizada?        

Porque es bastante usual  que las personas no tomen conciencia de determinados patrones de conducta que se repiten sistemáticamente, que generan un desgaste, y que hacen que, más allá de las diferencias particulares, todos tengan esa sensación de llegar con lo justo al viernes, y mucho más con lo justo al fin de año.

Uno de los principales temas para entender por qué surge el estrés es tener conciencia de que uno tiene que tener recursos para poder enfrentar lo que el mundo le pide. Si yo tengo determinados recursos, me sirven para poder enfrentar y elegir lo que quiero de ese mundo, del mundo en que vivo, y no vivir en una vorágine en donde la vida te vive. 

Que la vida te viva es la no decisión, la imposibilidad de poder decidir por uno mismo, y estar siempre condicionado por lo que los demás nos piden. Desde lo laboral, lo familiar, etc. esa situación va generando una acumulación de algo que, la mayoría de las veces, es el “dejarse estar”. No pensar en uno mismo, no priorizarse, sino siempre estar como en la búsqueda del reconocimiento, de la validación, del cuidado del otro, de trascender de uno mismo.

Ser padre es por excelencia la situación de trascender y dejar de pensar en uno para ocuparse de lo que podría necesitar. Ahora, cuando eso también sucede con todas las demás cosas, se genera la sensación de que uno se pierde de vista. El ser humano ya no se reconoce, aparece aquello de “la verdad que no sé qué me gusta” o “ya no sé qué quiero”.

 

Además de que estamos todo el tiempo sobreestimulados. 

Exactamente, hace poco una publicista que estaba trabajando en un reel para mis redes  me decía: “no me digas que sos el licenciado, cuando estás diciendo eso ya la gente con el dedo pulgar te corrió, te sacó, porque hay una tolerancia de dos segundos». 

Científicamente está comprobado que el ser humano tiene un promedio de 75.000 pensamientos diarios, que son en un 70 y pico por ciento sobre el pasado y el futuro. Las personas no tienen tiempo para el presente, no saben cómo construirlo. 

¿Es esa sensación de no sé dónde estoy parado? 

Exactamente, porque siempre estás condicionado por lo que te pasó y pensás que eso mismo te va a volver a pasar. 

¿Y cómo se desarma? 

Mi método de trabajo,  el que aplico con empresas, con organizaciones, con parejas, con adolescentes, que son para mí todas las personas que están en riesgo, parte de algo que todos sabemos: las enfermedades psicosomáticas se manifiestan en el cuerpo.

Una persona que no tiene resueltas algunas cuestiones tiene manchas en la piel, tiene ataques de pánico que aparecen en el cuerpo, tiene problemas de hígado graso, tiene colon irritable, tiene contractura en el cuello o en la espalda. Todos esos problemas son producto de que el cuerpo está avisando que algo no está funcionando a nivel psíquico-emocional. 

Eso quiere decir que si yo trabajo con el cuerpo y realizo determinadas acciones concretas, que repito sistemáticamente se puede provocar una mejora en la esfera más material que tenemos, que es el cuerpo. Desde ahí, las demás dimensiones, la emocional, la psicológica, la espiritual, la social, serán mucho más sanas. 

Todo esto obviamente es un proceso, porque también estamos en la cultura de la inmediatez, y nos rige la idea de que todo debe ser veloz, y a veces las cosas llevan tiempo, pero realizar de manera repetida y sistemática determinadas acciones, que apuntan a la meditación, al entrenamiento físico aeróbico, a tener una alimentación estratégica,  nos va a permitir conseguir una mejor conexión entre nuestra cabeza y nuestro cuerpo. La clave es ponerse a laburar con eso y hacer un laburo integral.

Entre los pilares fundamentales de lo que hay que tratar de hacer, que uno lo pueda hacer en su propia casa, y que necesita solamente de la decisión y del compromiso de sostenerlos,  meditar para lograr una respiración cuadrada es fundamental. Llamo cuadrada a la respiración que consiste en inhalar, sostener, exhalar, y sostener. Tiene cuatro posiciones la respiración, y lo que haces con eso es favorecer la concentración y la atención.

Punto dos; El entrenamiento. ¿Hace falta ir al gimnasio matarse haciendo crossfit? La verdad que no. Lo que hay que hacer son tres bloquecitos de cuatro o cinco minutos de abdominales, de piernas y de brazos. Fuerza con las piernas, con el abdomen y con los brazos. Eso media hora por día, y salir a caminar, salir a andar en bicicleta.

La gente, en general te va a decir que no tiene tiempo. 

Justamente. porque no tenés tiempo es que tenés que hacerlo. Porque esos recursos son los que te van a servir para luego poder enfrentar la vida que elegiste.

Luego, hay que tener una estrategia nutricional. Si se dice que la naturaleza es mucho más sabia que el ser humano lo que tengo que hacer es comer frutas y verduras porque esa es la información inteligente que va a ir a mis células. ¿Por qué están todos los médicos diciendo tiene que comer frutas y verduras? Porque esa es la mejor información que recibe la célula para uno ser más inteligente, que significa poder decidir, no saber matemáticas. Inteligir es poder tener la capacidad de discernir lo que va para mi y lo que no va. 

 

El cuarto es el descanso, la higiene del sueño. Hay un montón de sonidos en YouTube para escuchar por la noche, son sonidos que activan la glándula pineal que secreta la melatonina que nos permite dormir.  Se pueden bajar las luces, comer poquito, hablar tranquilos, dialogar con la familia despacio, sin tablet, sin tele. Eso cambia el sueño.

Todo esto que te conté, desde la respiración hasta la higiene del sueño, son acciones repetidas sistemáticas con las que si insistimos vamos a notar paulatinamente, pero sin ninguna duda, una mejora en nuestra calidad de vida, en nuestra forma de percibir la realidad y relacionarnos con los demás.