Placeres

Córdoba y una apuesta a crear vinos con tonada propia

Gabriel Campana es cuarta generación de viticultores, enólogos y bodegueros, y actualmente es el enólogo de Terra Camiare, ubicada en Colonia Caroya, a 52 km de la ciudad de Córdoba, la localidad donde también nació Gabriel, y que es reconocida por ser la cuna del primer vino americano que llegó a la copa del rey […]

Gabriel Campana es cuarta generación de viticultores, enólogos y bodegueros, y actualmente es el enólogo de Terra Camiare, ubicada en Colonia Caroya, a 52 km de la ciudad de Córdoba, la localidad donde también nació Gabriel, y que es reconocida por ser la cuna del primer vino americano que llegó a la copa del rey Felipe V de España y su corte.

«Cordobés 100%», como él no duda en definirse, enólogo por vocación, Campana es un convencido de la potencialidad de que se sigan desarrollando y consolidando nuevas zonas vitivinícolas en la Argentina, «donde el vino de Córdoba posee grandes posibilidades de expansión y presencia».

Para conocer sobre su trabajo, las tendencias en vinos para el año que viene, las preferencias de los nuevos consumidores y su impacto en el mercado, y, sobre todo, lo que Córdoba tiene para ofrecer en la materia, Palabras dialogó con Gabriel Campana.

¿Cuáles han sido los cambios más notorios en las formas de consumo del vino que trajo el año que se va, y cuáles las tendencias que ya asoman para el que viene?

Como punto positivo y en aumento la reivindicación del vino blanco, en sus distintas variables y estilos, muy aggiornados a la gastronomía actual y a la idiosincrasia del consumidor de vinos en estos tiempos. Conjuntamente con la creciente demanda de vinos de bajo grado alcohólico y vinos tintos más refrescantes.

Para el año que viene, esperemos, con una economía no tan volátil, que la industria recupere la disminución de ventas a nivel nacional como internacional. y que se sigan desarrollando y consolidando nuevas zonas vitivinícolas, en donde el vino de Córdoba posee grandes posibilidades de expansión y presencia. Seguramente perfeccionando e identificando zonificaciones, diversidad y las indicaciones geográficas y DOC, con un fuerte respeto al lugar donde están plantados los viñedos. De a poco se va consolidando la idea sobre vinos de un viñedo, un lugar en particular y su gente, y no tanto de las variedades que lo componen. Hay que seguir focalizando en la comunicación descontracturada del vino.

¿Qué buscan las nuevas generaciones a la hora de acercarse al vino y cuáles son las principales diferencias en torno al consumidor más tradicional?

Las nuevas generaciones buscan vivir experiencias que los sorprendan, son consumidores más curiosos y les gustan explorar nuevos sabores e historias. No se rigen tanto por estilos de vinos o marcas o tipo de envases. Anexados a la creciente demanda del enoturismo en sus distintas variables, buscan conocer dónde, quiénes y cómo se hace el vino, tratar de entender por qué un vino es diferente al otro, la originalidad me parece es un punto destacable.

¿Cómo impactan estos cambios en las formas de hacer los vinos?

No sé si impacta tanto en la forma de hacer vinos, ya que el vino hace miles de años que se hace de una manera naturalmente parecida, lo que sí impacta es en hacer vinos que tengan alto impacto en la sostenibilidad con organismos que la avalen. Vinos con autenticidad.

¿En términos de innovación, escucha atenta al mercado, animarse a tomar riesgos cuáles son las apuestas de Córdoba?

Hay un nuevo resurgir del vino argentino en donde la diversidad lo es todo, desde Córdoba creemos que elaborar vinos que representen personas en un paisaje diferente, con una tonada propia es nuestro norte, justamente en sintonía con la actualidad y futuro del vino nacional.

¿Qué significa para la industria vitivinícola cordobesa haber obtenido excelentes puntajes ante críticos internacionales?

La industria vitivinícola cordobesa está en pleno desarrollo y obtener excelentes puntajes ante prestigiosos críticos internaciones como Tim Atkin, James Suckling, Patricio Tapia, etc. es un gran aliento a seguir apostando a elaborar grandes vinos en una región no tradicional argentina, pero que está creciendo a pasos agigantados, con una calidad de vinos increíbles, sumados al permanente crecimiento del turismo enológico promoviendo a Córdoba como una excelente alternativa en el enoturismo a nivel nacional como internacional.